El triunfo de la maternidad sobre Nike

El alcance de Nike como marca deportiva es incalculable. Atletas y equipos del más alto nivel se visten bajo los colores de la popular compañía estadounidense, una de las empresas con mayor margen de ganancia en el planeta y de mayor confianza.

Sin embargo, el año en curso vio mancharse su nombre motivado a políticas arcaicas que solo agrietan una realidad muy distinta a la del pasado y donde el protagonismo de la mujer estaba siendo opacado por medidas sin sentido.

En mayo se conoció que la corredora norteamericana Alysia Montaño denunciaba al gigante deportivo luego de que este rompiera el contrato que tenían por quedar embarazada. El hecho recorrió el mundo entero y generó un movimiento a favor de la maternidad como nunca antes en el deporte.

La lucha y el triunfo

En el mismo lapso, la múltiple campeona olímpica, Allyson Felix, plasmó en una columna para The New York Times sus denuncias ante lo que eras reglas obsoletas que buscaban eclipsar algo tan natural y hermoso, pero que desde las oficinas solo mermaban el rendimiento del atleta.

No es que Nike no apostara por la maternidad, simplemente ponderaba el negocio y con él el deseo de ver siempre en acción, sin ningún tipo de interrupciones, a sus caras más destacadas en la pista. Felix asomó que la empresa le había ofrecido un contrato mucho más bajo en el plano económico respecto al anterior. La razón: había decidido ser madre.

En el acuerdo, la nueve veces medallista en Juegos Olímpicos solicitó evitar penalizaciones si su rendimiento en los primeros torneos tras dar a luz eran bajos, pues, como es lógico, la inactividad tiene incidencia. La respuesta de la marca nacida en Oregon fue negativa.

La corredora dio un paso al costado y abrazó a otra compañía, lo que abrió los ojos de Nike. Así lo confirmó la atleta, quien compartió en Instagram una carta enviada por un ejecutivo de la casa deportivo.

“Si la atleta queda embarazada, Nike no puede aplicar ninguna reducción relacionada con el rendimiento (si se diera el caso) por un período consecutivo de año y medio, comenzando ocho meses antes de la fecha del parto. Durante dicho período, Nike no puede rescindir ningún contrato si el atleta no compite debido al embarazo”, reza la misiva.

Embed from Getty Images

Al Congreso

La polémica entre el gigante y sus atletas no fue cosa menor. Dos legisladores solicitaron al director ejecutivo de la compañía, Mark Parker, aclarar su postura y dejar así a un lado las acusaciones que sobre ellos pesan.

Ante quejas y más quejas, para Nike llegaba la hora de pisar fuerte y a favor de quienes ponen todo sobre la pista, asegurando que mejoraría su política respecto al tema, algo que, como sucedió en el caso de Felix, cumplieron en primera instancia.

La maternidad ganó la batalla, una de la cual esperan hacer eso sobre otras marcas en pro de sus exponentes.

Embed from Getty Images

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *