Sin espectadores ni gritos: Las Coreas se enfrentan en un estadio vacío

No hubo ojos que lo vieran ni cámaras que capturaran aquel juego para la posteridad; tampoco hubo una fanaticada enardecida que gritara cánticos ni lemas en apoyo a su selección. Corea del Norte y Corea del Sur disputaron un partido de la fase clasificatoria del Mundial de Catar 2022, sin público que lo aplaudiera ni prensa que lo transmitiera.

Momento esperado

Luego de treinta años, las selecciones de Corea del Norte y Corea del Sur disputaban un encuentro oficial en un campo de Pyongyang. El partido, desde su anuncio, estaba lleno de expectativas, pues se desconocía la logística que se desarrollaría.

Sin embargo, una actividad que para muchos significaría un progreso en las relaciones diplomáticas de ambas naciones, solo fue un requisito a cumplir para Corea del Norte. Los fanáticos de Seúl y sus periodistas no contaron con visas para cruzar la frontera y poder observar ni transmitir el partido en vivo.

Asimismo, la nación de Kim Jong-un no permitió que los jugadores visitantes y su equipo técnico viajaran en un vuelo directo de un país a otro; por el contrario, tuvieron que hacer una escala en Pekín (China), y una vez en suelo chino poder abordar otro vuelo hasta Pyongyang.

Duelo frío

El encuentro se desarrolló en un ambiente desolador. Las imágenes que se han difundido del partido, revelan un estadio vacío cuyos espectadores fueron algunos representantes de la comunidad extranjera, como diplomáticos y trabajadores de ONG. También hizo presencia el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Los fanáticos y la prensa tuvieron que esperar a que la FIFA, la Confederación Asiática de Fútbol (CAF) y la Federación Surcoreana de Fútbol, publicaran en sus redes sociales los avances del partido, uno que no tuvo mayor celebración pues el marcador quedó congelado en un 0-0.

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Detalles

Se sabe que Corea del Sur hizo los tres cambios de jugador autorizados, mientras que Corea del Norte, solo dos. Por su parte, el árbitro catarí Abdulrahman al-Jassim sacó dos tarjetas amarillas por bando.

En fotos se pudo conocer que el equipo surcoreano, ubicado en el puesto 37 del ranking de la FIFA, vistió de blanco. Su jugador estrella, Son Heung-min, del Tottenham, posó al frente de la selección.

El equipo norcoreano, posicionado en el puesto 113 del ranking, vistió de rojo. La fanaticada local tampoco pudo entrar.

Para visualizar las imágenes del partido, la nación ha prometido que cuando la delegación surcoreana “emprenda viaje de vuelta, le entregará un DVD con todas las imágenes del encuentro”, señala un comunicado del Ministerio de Unificación surcoreano, responsable de las relaciones del Sur con el país vecino.

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