El lado más humilde de Roger Federer

Los primeros pasos de Roger Federer en el tenis datan de la década de los noventa, cuando hacía lo mismo que hicieron este domingo los jóvenes con quienes celebró su triunfo en su natal Basilea mientras comía pizza: recoger pelotas.

La humildad ha sido una de las principales características que llama la atención en este atleta. Por ello, una vez más dejó saber que el dinero acreditado tras el torneo, lo donaría a su fundación en África.

Altruismo nato

El esfuerzo de ser el mejor hizo que Federer conquistara su primer Grand Slam, pero para él dicha victoria no era suficiente. “Surgió el momento en el que me pregunté a mí mismo: ¿cómo quiero desarrollarme a nivel personal?”, explicó en una carta en 2018.

“Sabía que quería apoyar a los niños que viven en la pobreza creando mi propia fundación. Desde muy joven, tuve el profundo deseo de ayudar a las personas que no han tenido tanta suerte como yo. Mi madre es de Sudáfrica y crecí viendo la pobreza extrema de primera mano”, siguió.

Así fue como en 2003, el helvético dio vida a su fundación en el continente africano, pues conocía bien “que no todos los niños disfrutan de los mismos privilegios que en Suiza”. Para él aquel paso era el inicio de “un viaje emocionante y educativo”.

Embed from Getty Images

Trabajo duro

Aunque el sueño se materializaba, los pasos para que la fundación tuviera unos cimientos fuertes no fueron tareas sencillas. Por ello, él y su equipo tuvieron que evaluar en qué aspectos debían concentrarse para lograr un impacto. “Tuvimos que evaluar cómo podíamos ayudar de manera más efectiva para que los niños dejaran atrás la pobreza. Una de las mejores formas de lograr esto fue enfocándonos en la educación”.

Explica que la institución “ha concentrado sus inversiones en mejorar la calidad de la educación en las instituciones educativas existentes para niños de 3 a 12 años en el sur de África y Suiza”.

Tras 16 años de arduo trabajo, Federer alega que la primera lección que aprendió “fue que el empoderamiento es crucial si quieres cambiar las cosas de manera sostenible”.

Embed from Getty Images

Filantropía eterna

Gracias al apoyo y asociaciones con otras instituciones, la Fundación Roger Federer puede mantenerse en pie. El 92% de los ingresos son destinados a varias comunidades, donde el compromiso de padres y madres es tan grande como el que el tenista tiene con los niños. Uno que demuestra con la donación del dinero que gana con cada título alcanzado en su tierra natal.

“Tarde o temprano llegará el momento en el que mi carrera tenística esté terminada y tenga más tiempo para dedicarme a mi fundación”.

Embed from Getty Images

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *