FC Stroitel Pripyat, el equipo que no fue por la tragedia de Chernóbil

Fundada bajo el calor del que sería uno de los complejos energéticos más importantes del mundo, Pripyat se alzaba como una ciudad del futuro, donde el estilo de vida era superior a otras ciudades y donde el deporte tendría un protagonismo importante. Pero la desgracia de la central nuclear Vladímir Ilich Lenin no solo destruyó a Chernóbil, también acabó con los sueños de miles de ciudadanos residentes de Pripyat y la aspiración de ser la potencia del fútbol de la Unión Soviética.

La apuesta al deporte

En 1970, los habitantes de Pripyat -muchos de ellos trabajadores de la central nuclear- habían visto nacer al FC Stroitel Pripyat, un club de fútbol de cuarta división y vinculado estrechamente a Chernóbil, pues su presidente era Vasili Trofimovich Kizima, quien a su vez fungía como jefe de construcción de la planta nuclear.

Los ritmos de la planificación del reactor 5 y del Avanhard Stadium del equipo eran paralelos; Trofimovich Kizima aseguraba que el estadio era “tan importante para la ciudad como el nuevo reactor”, debido a que tendría una capacidad de 11.000 espectadores.

Mientras tanto, el equipo se concentraba en obtener a Anatolly Shepel, exdelantero del Dinamo de Kiev y Dinamo de Moscú, un fichaje importantísimo para la selección que aspiraba a subir de categoría.

La destrucción del sueño

Los resultados en el campo del FC Stroitel Pripyat fueron buenos, y la recepción de sus fundadores era estupenda, y la cumbre del equipo sería la inauguración del nuevo estadio, lugar en el que debutarían el 1 de mayo de 1986, día del trabajador y fecha en el que sería presentada formalmente el proyecto de construcción del reactor nuclear 5.

Sin embargo, la noche del 26 de abril de ese año, cinco días antes, a la 1:23 am, las alarmas en la planta de Chernóbil comenzaron a sonar. Una falla de seguridad ocasionó la explosión del reactor 4, un suceso que acabó ese día con la vida de 31 trabajadores, cinco de ellos vinculados al equipo de Prípiat.

Ajenos a lo que realmente estaba ocurriendo, los jugadores solo pensaban en la inauguración del campo y su enfrentamiento ante el Mashinostroitel Borodyanka. No obstante, 36 horas después de la explosión se ordenó la evacuación, el campo se llenó de helicópteros militares y la ciudad de Pripyat quedó vacía en tan solo cinco horas.

Un partido para honrar lo que pudo ser  

Años más tarde, sobrevivientes intentaron reponerse del suceso fundando el FC Stroitel Slavutych en Slavútich, una pequeña ciudad al norte de Ucrania; pero la aventura duró muy poco y el club tan solo estuvo activo desde 1994 hasta 1998.

Veinte años más tarde, miembros del FC Stroitel Pripyat se enfrentaron al Mashinostroitel Borodyanka, un encuentro que sirvió para sanar las heridas de la catástrofe, recordar lo que fueron y no pudieron ser, un tributo a la tragedia de Chernóbil y sus dolorosas consecuencias. 

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