Nada de tríos: limitan peso a las camas de la villa olímpica de Tokio

Los Juegos Olímpicos paralizan al mundo. Nada mejor que ver la poderosa cita deportiva en la que los mejores atletas del planeta se miden por darle el oro a su país. Sin embargo, en sus entrañas, otro tipo de fiesta se celebra.

No hay quien brinde detalles, algo perfectamente comprensible porque se trata de intimidad, pero lo cierto es que las villas olímpicas también son escenario de encuentros sexuales entre muchos exponentes del deporte.

En Río de Janeiro, sede de los juegos de 2016, se repartieron aproximadamente 450.000 condones, para desglosar la cifra, unos 40 por atleta.

En pro de la naturaleza

Tokio será epicentro del mundo este año, cuando Tokio aparezca como lugar de celebración del popular evento. Las estructuras que albergarán a los más destacados deportistas están en fase final, por lo que es habitual por estos días tomarse un tiempo para saber dónde competirán.

Pero el área de descanso también es llamativa.

A diferencia de otros lugares, la villa olímpica, sitio que contará con 21 torres y alrededor de 18.000 camas, tiene en estas últimas un aspecto importante que los atletas deberán respetar si es que no quieren salir lesionados por situaciones extradeportivas.

Airweave fue la compañía encargada de prestar sus servicios para construirlas, pero, en comparación con sus antecesoras, estas piezas serán amigables con la naturaleza, pues fueron conformadas con cartón, brindándoles la posibilidad de ser recicladas penas culmine la justa.

Con cuidado

Pero todo tiene un límite. Así lo aseguraron sus creadores, quienes anunciaron que estas cuentan con parámetros a respetar, especialmente en el peso que sobre ellas se apoye, si se quieren evitar accidentes.

“Hemos realizado pruebas con pesas encima de las camas. Mientras estén sólo dos personas sobre ellas las camas deberían ser lo suficientemente fuertes para soportar la carga”, señaló un portavoz de la empresa.

Es inevitable que los atletas que consigan con quién pasar la noche no tengan un rato agradable; eso sí, un tercero en la fiesta podría ocasionar un desastre incalculable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *